“Si no ganábamos este partido, frente a un rival con dos jugadores expulsados, me tenía que ir”. ¿Qué hay detrás de este confesado desahogo del Tolo?
En una primera lectura superficial, las palabras de Américo Rubén Gallego no dejan lugar a la ambigüedad. Pese a lo que Directivos del Club y el propio Gallego podrían haber llegado a manifestar públicamente, la posibilidad de un nuevo “giro” en la conducción técnica de Independiente, al inicio de un campeonato crucial, no era una elucubración descabellada.
Más interesante es una segunda lectura que surge de la anterior. De lo dicho por el Tolo, nos queda claro que nuestro técnico ya ha aceptado que su continuidad o no al frente de la dirección futbolística del Rojo depende estrictamente de un resultado sin importar cómo se lo consiga.
Pero incluso, algo más. ¿Sólo a partir del momento en el que el poderosísimo Atlético de Tucumán se quedó con 9 jugadores se excluyó de la consideración del técnico, los dirigentes y los hinchas cualquier otro resultado que no sea la victoria? Si esto es así, Independiente tiene un problema aún más grave que el promedio. Su problema es el estar en vías de perder una identidad futbolística que de haberse conservado intacta nos habría evitado el tener que pensar con la calculadora en la mano.
Pablo Uriel Rodríguez
En una primera lectura superficial, las palabras de Américo Rubén Gallego no dejan lugar a la ambigüedad. Pese a lo que Directivos del Club y el propio Gallego podrían haber llegado a manifestar públicamente, la posibilidad de un nuevo “giro” en la conducción técnica de Independiente, al inicio de un campeonato crucial, no era una elucubración descabellada.
Más interesante es una segunda lectura que surge de la anterior. De lo dicho por el Tolo, nos queda claro que nuestro técnico ya ha aceptado que su continuidad o no al frente de la dirección futbolística del Rojo depende estrictamente de un resultado sin importar cómo se lo consiga.
Pero incluso, algo más. ¿Sólo a partir del momento en el que el poderosísimo Atlético de Tucumán se quedó con 9 jugadores se excluyó de la consideración del técnico, los dirigentes y los hinchas cualquier otro resultado que no sea la victoria? Si esto es así, Independiente tiene un problema aún más grave que el promedio. Su problema es el estar en vías de perder una identidad futbolística que de haberse conservado intacta nos habría evitado el tener que pensar con la calculadora en la mano.
Pablo Uriel Rodríguez
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