Néstor Pitana cometió un considerable error: consideró intencional la mano de Silvera en el área de Independiente cuando el delantero golpeó el balón con el brazo pero con evidente intención de evitar el contacto. Silvera quiso sacar el brazo pero Pitana interpretó que fue una mano castigable con el penal que marcó, aunque al mismo tiempo resolvió no amonestarlo, con lo que dio un detalle respecto del margen de duda que rodeó la sanción. Después de ello, y más allá de que estuvo atento a infracciones que se cometieron sin pelota, ingresó en un terreno poco permisivo, en el que pitó como falta todas las fricciones, con lo que el trámite del juego se hizo muy cortado y deslucido. Al final, la demora del Pato Rodríguez en un cambio le generó tumultos que terminaron con una agresión de Ortigoza a un auxiliar rojo.POPULAR
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