Como se esperaba, la cancha de Huracán fue un verdadero volcán. El hincha de Independiente desató toda su ira desde el primer momento y más cuando se estaba consumando la goleada. Se escucharon el clásico "que se vayan todos, que no quede ni uno solo", que se popularizó con la crisis del 2001. Y durante todo el primer tiempo, se oyó el "mire mire que locura, mire, mire que emoción, sáquense la camiseta, désenla a la hinchada, que juega mejor". La cosa empezó a complicarse aún más con el tercero ya que se escuchó el "esto no es Racing, la p... que lo p...". Y hasta "cayó en la volteada" el propio presidente, que recibió el "Comparada botón, Comparada botón, sos un hijo de p... la p... madre que te p...". Fue una auténtica caldera del diablo, aunque no haya sido en Avellaneda.COMENTAR LA NOTA
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