Después de la Copa Intercontinental de 1984, Independiente empezó un declive importante. Más allá de la obtención de la Liguilla en 1987 cuando le ganó la final 2-1 a Boca en La Bombonera con gol de Bochini, el equipo necesitaba un cambio. Volvió Pedro Joaquín Iso a la presidencia y tuvo la necesidaed de pegar un volantazo. José Omar Pastoriza se fue al Xeneize y se la jugó por Jorge Raúl Solari.El Indio agarró un plantel totalmente dividido y los primeros meses del 88 fueron bastante tornentosdos y en varias oportunidades amagó con irse. Pero, bancado a muerte por Iso, el técnico fue armando su conjunto y no le tembló el pulso en dejara a históricos en el camnio. Marangoni se dio el gusto y cruzó el Riachuelo junto a Barberón. Reinoso y el Loco Enrique se encandilaron con las luces de Núñez. Se puso firme e Islas marchó hacia España. Claro, empezaron a llegar los primeros nombres y la gente empezó a mirar con desconfianza. Bianco, Reggiardo, Elvio Vázquez, no eran refuerzos de lujo. Sí, Ruben Insua, Alfaro Moreno, Ludueña y Pereira, el golero uruguayo. A ellos le sumó juveniles del club como Czornomaz, Pepo Morales, quien llegaba de su préstamo de Temperley, más los que ya estaban a cargo de Capitano. Estamos hablando de Ubaldi, Osterrieth, Villarreal, Hernández, entre otros.Esa temporada en la que al ganador le dadan tres puntos y cuando había empate se definía desde el punto penal y al equipo ganador le otorgaban otro poroto más, arrancó con un triunfo ante con gol de Néstor Clausen en el segunto tiempo. Esa primera parte fue con muchos altibajos y a pesar de dos derrotas consecutivas ante Central y Estudiantes, Iso bancó al entrenador ante los pedidos de los hinchas de echarlo y que vuelva a atajar Islas, ya que todos estaban en contra de Vargas. Pero pasó el temporal y se fue acomodando. Esa priemra parte le daba al primero y segundo la chance de entrar a la Copa Libertadores 1989. El Rojo peleó palmo a palmo con Boca, al que se le ganó 2-1 en Avellaneda con goles del Boca y Rogelio Delgado, y con Racing, con el que perdió 1-2 con un arbitraje desastroso de Lamolina, quien sobre el final del partido le anuló mal un gol a Independiente vaya a saber uno por qué. Luego de esa derrota, el equipo se recuperó y triunfo ante Gimnasia, Armenio y River. No entró a la Copa porque Racing y Boca, que jugaban en la última fecha, fue suspendido por una supuesta agresión a Navarro Montoya. El Tribunal dio terminado el partido en cero, hubo descuentos de puntos pero para el final de la 88/89. A la postre, le hicieron un favor al Rojo, ya que en la segunda rueda se consolidó y ganó el campeonato.en forma brillante que tuvo su pido de emoción tras el 3-2 ante platense luego de ir 0-2. Ahí fue un click. Con una defensa que ya tenía como arquero a Pereira, a Monzón por Villaverde (se retiró ese año), y que completaban Clausen, Delgado y Guillermo Ríos. En el medio, Bianco, Ludueña, Insua y Bochini eran casi la perfección. Y arriba, Alfaro Moreno fue imparable y Reggiardo puso su cuota goleadora en partidos que tenían destino de empate y sobre el final, como ante Instituto y Gimnasia (La Plata), puso el 1-0. Fue marcando diferencia notables en sus rivales. Como contra Boca en Brandsen 805. Fue un 2-1 espectacular, con la solidez de un campeón. la consagraciu{on lleg{o un 25 de mayo en cancha de Ferro. El rival era Armenio y los hinchas del Rojo se habían quedado con la espina de dar la vuelta olímpica cuatro días ante ante Racing, pero Fillol impidió el triunfo cuando le sacó un cabezazo a Monz{on sobre la hora. Aquel jueves en Caballito, Frutos la colgó de un ángulo, pero Insúa y Massacessi, tras gran habilitación del Negro Ludueña, pusieron el 2-1 y vuelta olímpica cuando las radios anunciaban la derrota de Boca ante el Lobo Platense.El festejo loco se dio en Avellaneda tres días más tarde. Victoria ante el River de Menotti con gol de Reggiardo. Así le sacó ocho unidades a Boca. Además, le ganó los dos juegos a Xeneize y al Millonario. Fue el último título de Ricardo Enrique Bochini. 20 años nada más y nada menos, que parecen tan lejanos de una realidad que es muy distinta y dolorosa.
Beto Tisinovich.
Jefe de Sección de Ascenso de Olé y De Frentista de Independiente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario