Una noche de abril de 2002, fría y lluviosa, marcó el debut de Américo Gallego como local, en la ya demolida cancha de Independiente. Debe ser por eso que, por estas horas, el Tolo deshoja la margarita pensando qué partido es el ideal para su vuelta tan esperada. Es que no quiere volver a vivir algo parecido a ese encuentro que su mente se niega a olvidar. Porque fue un infierno (y no estuvo encantador).El Tolo venía de empatar 0-0 en su debut real ante Talleres, en Córdoba. Para un equipo que se arrastraba (el Rojo iba anteúltimo en la tabla, con 11 puntos en 13 partidos) un empate afuera era una buena señal. Pero esa noche el Rojo volvió a la realidad: perdió 0-4 con baile ante Huracán y acabó durmiendo en la comisaría por un intento de agresión de furiosos hinchas, que despidieron al equipo tirándole agua que había en un charco detrás del arco de la Visera...En esos terribles siete partidos, el Tolo no pudo ganar ninguno, pero si de los restos de ese plantel deshilachado logró formar un campeón, esta realidad de hoy --con dificultades sí, pero tan lejana a aquélla-- le permite un optimismo indisimulable. Como entonces, Gallego tiene un equipo en la cabeza, el que puede formar, y otro para el futuro. Para el hoy, el Tolo ya decidió que jugará con un 4-4-2, bastante parecido al estilo que utilizó Santoro. Pusineri, un jugador emblemático para el entrenador, será líder espiritual y uno de los dos volantes centrales, en compañía de Sergio Vittor, un pibe al que el Tolo ya le echó el ojo. Para la temporada que viene que arranca en junio, Gallego ya decidió filmar la remake del equipo campeón del Apertura 2002. Y el parecido no solo está en los nombres: en el plantel, además de Pusineri, están el Toti Ríos y el Rolfi Montenegro, a los que habría que sumar a Federico Insúa, una debilidad del DT y de la dirigencia roja. El enganche está hoy en México y con ganas de volver. Pero la moda retro también se mete en la táctica: el viejo Tolo tiene ganas de repetir el 4-3-2-1 de entonces, con idéntico doble enalce (Rolfi-Insúa) y un delantero de peso: Mariano Pavone, quien ya estuvo a punto de ser jugador de Independiente a principios de año.Como en su anterior etapa, tendrá la ingrata tarea de depurar el plantel. Hoy, en el Rojo abundan profesionales (cerca de 40) y Gallego prefiere trabajar con no más de 25/27 jugadores. Hay futbolistas de similares caracteríasticas y ahí deberá decidir. Pero antes, tendrá una misión más interesante: en las próximas fechas, Independiente deberá jugar contra el puntero (Lanús), uno de los terceros (Huracán) y uno de los escoltas (Colón). Al fin y al cabo, está a cinco puntos de la cima, en un torneo en el que cualquiera le gana a cualquiera y una mini racha de triunfos al hilo pueden cambiar esta loca realidad del fútbol argentino.
jueves, 26 de marzo de 2009
VA POR TODA LA GLORIA
Una noche de abril de 2002, fría y lluviosa, marcó el debut de Américo Gallego como local, en la ya demolida cancha de Independiente. Debe ser por eso que, por estas horas, el Tolo deshoja la margarita pensando qué partido es el ideal para su vuelta tan esperada. Es que no quiere volver a vivir algo parecido a ese encuentro que su mente se niega a olvidar. Porque fue un infierno (y no estuvo encantador).El Tolo venía de empatar 0-0 en su debut real ante Talleres, en Córdoba. Para un equipo que se arrastraba (el Rojo iba anteúltimo en la tabla, con 11 puntos en 13 partidos) un empate afuera era una buena señal. Pero esa noche el Rojo volvió a la realidad: perdió 0-4 con baile ante Huracán y acabó durmiendo en la comisaría por un intento de agresión de furiosos hinchas, que despidieron al equipo tirándole agua que había en un charco detrás del arco de la Visera...En esos terribles siete partidos, el Tolo no pudo ganar ninguno, pero si de los restos de ese plantel deshilachado logró formar un campeón, esta realidad de hoy --con dificultades sí, pero tan lejana a aquélla-- le permite un optimismo indisimulable. Como entonces, Gallego tiene un equipo en la cabeza, el que puede formar, y otro para el futuro. Para el hoy, el Tolo ya decidió que jugará con un 4-4-2, bastante parecido al estilo que utilizó Santoro. Pusineri, un jugador emblemático para el entrenador, será líder espiritual y uno de los dos volantes centrales, en compañía de Sergio Vittor, un pibe al que el Tolo ya le echó el ojo. Para la temporada que viene que arranca en junio, Gallego ya decidió filmar la remake del equipo campeón del Apertura 2002. Y el parecido no solo está en los nombres: en el plantel, además de Pusineri, están el Toti Ríos y el Rolfi Montenegro, a los que habría que sumar a Federico Insúa, una debilidad del DT y de la dirigencia roja. El enganche está hoy en México y con ganas de volver. Pero la moda retro también se mete en la táctica: el viejo Tolo tiene ganas de repetir el 4-3-2-1 de entonces, con idéntico doble enalce (Rolfi-Insúa) y un delantero de peso: Mariano Pavone, quien ya estuvo a punto de ser jugador de Independiente a principios de año.Como en su anterior etapa, tendrá la ingrata tarea de depurar el plantel. Hoy, en el Rojo abundan profesionales (cerca de 40) y Gallego prefiere trabajar con no más de 25/27 jugadores. Hay futbolistas de similares caracteríasticas y ahí deberá decidir. Pero antes, tendrá una misión más interesante: en las próximas fechas, Independiente deberá jugar contra el puntero (Lanús), uno de los terceros (Huracán) y uno de los escoltas (Colón). Al fin y al cabo, está a cinco puntos de la cima, en un torneo en el que cualquiera le gana a cualquiera y una mini racha de triunfos al hilo pueden cambiar esta loca realidad del fútbol argentino.
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