Pepé se despidió de Independiente con una ovación que nunca olvidará y con una demostración de parte de sus dirigidos que demuestran que la relación entre las dos partes siempre fue la mejor. Él mismo se encargó de dejarlo bien en claro: "Es mentira que me voy porque los jugadores no me quieren. No se de dónde salen esas mentiras".Santoro se tomó toda la última semana para meditar su desición y no hubo vuelta atrás. "Estoy saturado y fatigado", dijo después del partido. Y agregó: "La decisión ya la tenía tomada. Creo que es lo mejor, va a tener sus frutos porque tal vez se pueda lograr lo que yo no pude hacer".
A sus 67 años Pepé cree que "llegó el momento de dedicarle tiempo a mi familia", aunque aclaró que "igualmente voy a seguir ligado al club".
Sobre el final, mostró su felicidad por el triunfo: "Me voy muy contento por la entrega de los muchachos".
No hay comentarios:
Publicar un comentario