
Muchas veces se suelen enunciar axiomas futboleros cuando las cosas marchan sobre ruedas en los clubes y ahí se saca a relucir el viejo y conocido cuentito de "las cuatro patas de la mesa". Las que no hacen más que atribuirle responsabilidades a la dirigencia, cuerpo técnico, jugadores e hinchas; que si esas cuatro patas no están firmes la cosa no funciona. Y está de manifiesto que en el Rojo algo de eso hay, ya no por sospechas sino porque el mismísimo Julio Comparada se encargó de reconocer que en torno al plantel existe "una ruptura sentimental". Si bien aclaró que no pensó en que se iría Pepé y que para él una derrota ante Racing no determinará el futuro del técnico, sostuvo que "esa será una decisión de Santoro". Además se refirió a la barra brava del Rojo por lo que sin dudarlo expresó "la situación está controlada" pese a que en el entrenamiento de ayer el equipo entrenó custodiado por un patrullero a modo de prevenir cualquier incidente.Era necesaria la palabra del presidente de Independiente en este momento de sensaciones encontradas, de malestar, de posibles alejamientos y demás. En diálogo con La Red, Julio Comparada le aportó un poco de luz a ciertas cuestiones a tal punto que señaló "voy a ir durante la semana a charlar con los jugadores. Tal vez hubo una ruptura sentimental entre el plantel y yo. Es que me sentí defraudado el torneo pasado con el rendimiento, como le pasó a todos los hinchas. Pero yo creo en los jugadores y todos tenemos que tirar para adelante, tuve un distanciamiento y hay que recomponer las cosas".No se escuchó una frase convincente sobre la continuidad de Pepé. No estuvo el "a Santoro lo banco a muerte", sí un apoyo desde lo lógico con un "si estuvo tecleando no fue por culpa nuestra. Nosotros queríamos darle el timón definitivo para que dejara el tema de los interinatos y porque cada vez que a un técnico le iba mal aparecía el fantasma de Santoro y eso hicimos. Yo lo escuché fortalecido y no lo tuve que convencer de nada. Esto que se vive es una locura, es estar sentado en una silla eléctrica, no está en nuestro pensamiento que se vaya. Esa será una decisión de Santoro".UN TEMA BRAVOA su vez, el presidente desestimó que los jugadores no quieran a Pepé Santoro y explicó "las cosas no son así por lo que tengo entendido. Muchas veces cada uno en su trabajo tiene un jefe que no quiere y no por eso hace las cosas mal. De todos modos los que entran a la cancha son los chicos".Cuando se le preguntó por las visitas que la barra brava le había realizado al plantel en Villa Domínico y en Tucumán, el presidente intentó levantar la guardia y expresó "lo de la barra es algo aislado, nosotros los hemos combatido, los hemos proscripto. Cuando llegamos al club se enderezaron las cosas y a veces tenés estos rebrotes que son difíciles. pero más allá de todo la situación en Independiente está controlada".Más allá de esas palabras en la práctica de ayer se hizo presente un patrullero con la intención de custodiar al plantel y evitar situaciones comprometedoras. La designación del mismo obedecía órdenes del COPROSEDE y la medida se extenderá también a la práctica de hoy. La situación no es para nada agradable y aunque no lo reconocen ante los micrófonos hay sensación de intranquilidad por parte de los profesionales.
PIENSA EN EL TOLO
"En junio podría ser, ¿por qué no? Nunca le cerramos las puertas de Independiente. La llegada de Gallego no es un imposible", reveló el presidente Julio Comparada.
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